Descubrimiento científico reciente de Jean Pierre Garnier Malet

El tiempo nos parece continuo, sin embargo, la teoría del desdoblamiento muestra que dos instantes perceptibles están siempre separados por un instante imperceptible. El desdoblamiento nos hace presentes en un tiempo que no percibimos en nuestro tiempo (presente) pero dónde nuestro doble guarda nuestra memoria del pasado.

¿Por qué un Desdoblamiento?

El desdoblamiento del tiempo existe desde... la noche de los tiempos...

Nos estamos acercando al final de uno de los ciclos de desdoblamiento de los tiempos, que recordemos que es de 25.920 años

La teoría muestra que el desdoblamiento es cíclico. En el cálculo encontramos el ciclo de precesión de los equinoccios. El cálculo demuestra que este ciclo está basado en cien rotaciones de Plutón alrededor del Sol, o sea 24.840 años, a los cuales añadimos un período de transición de 1.080 años, y obtenemos así el ciclo de precesión de los equinoccios de 25.920 años, ciclo observado perfectamente y nunca calculado. Es la primera teoría que calcula este ciclo.

¿Por qué desdoblar el tiempo?

Para beneficiarnos a cada instante de una larga experiencia llevada a cabo en otro tiempo que no tiene tiempo de existir en nuestro tiempo. Gracias a un equilibrio de energías, gravitacional y antigravitacional, relacionado con el movimiento de desdoblamiento, informaciones circulan de manera permanente entre los tiempos desdoblados a velocidades superluminosas.  La teoría del desdoblamiento que permite calcular la velocidad de la luz, permite también calcular las velocidades superluminosas necesarias a los intercambios de informaciones entre realidades desdobladas (www.garnier-malet.com).

Este desdoblamiento existe para las partículas, las estrellas, las galaxias y ahora se piensa en física en intentar detectar universos dobles. Hay que saber que casi un 85% del universo (83,33% según la teoría del desdoblamiento) no es observable (materia negra). En 1990, se pensaba que había 10% de estrellas dobles en el universo, era la excepción. ¡Ahora se cuentan más de 90%!

Los intercambios de informaciones entre partículas son ahora una realidad científica. Hablamos de intrincación con velocidades de información superluminosas.

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Una partícula que cae en un agujero negro desaparece instantáneamente a los ojos del observador exterior. Pero si el observador está situado en el interior del agujero negro, constata que tarda un tiempo infinitamente largo en penetrar en él. Esta diferenciación del tiempo existe también en el caso de gemelos. Uno de ellos que partiera en un cohete: debido a la velocidad no envejecería tan rápidamente como el otro que se quedó en el suelo. Puesto en evidencia por Paul Langevin en 1922, esta paradoja fue comprobada experimentalmente en 1972.

Ese gemelo (o doble) podría partir en un tiempo nulo y volver instantáneamente después de haber viajado mucho tiempo en otro tiempo. En efecto, una partícula que desaparece en un tiempo casi nulo, se beneficia de una energía casi infinita: es el conocido principio de incertidumbre de Heisenberg. Además, observadas por A. Aspect (1982) y A. Suarez (1998), velocidades súper luminosas permiten un intercambio instantáneo de informaciones, o intrincación, entre tiempos diferentes. Definido inicialmente por Pointcaré y Einstein, esta relatividad del tiempo ¿no estaría al servicio del hombre?

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Esos tiempos imperceptibles existen pues: la imaginaria médica nos ha mostrado que las imágenes subliminales imperceptibles modifican nuestra memoria. Esta modificación es de hecho el resultado de largas experiencias realizadas en otra realidad por observadores evolucionando en otro tiempo. Es el principio físico del desdoblamiento de los tiempos que nos permite sobrevivir y crear nuestras posibilidades futuras para anticipar nuestro porvenir antes de vivirlo. Esta anticipación vital necesita pues de la existencia de un doble en otro tiempo con el fin de estar presentes en dos tiempos a la vez.

Ahora bien, sin conocer su existencia y la utilidad, vivimos el final de un ciclo de desdoblamiento de los tiempos, regidos por los movimientos planetarios de nuestro sistema solar que nos abre actualmente todas las puertas de la información. Es un movimiento universal que encontramos tanto en las galaxias como en nuestro ADN. Debido a él, nos beneficiamos a cada instante de los dos tiempos desdoblados en los que vivimos simultáneamente gracias a nuestro doble.

 

Llamadas «aperturas temporales» por Jean Pierre Garnier Malet

Llamadas «aperturas temporales» por JPGM, esos instantes imperceptibles permiten intercambiar en nuestro tiempo (presente) informaciones vitales entre el guardián de nuestra memoria (pasado) y nuestras múltiples posibilidades de porvenir (futuro). Nos proporcionan intuiciones, premoniciones e instintos vitales. Su control permite optimizar el porvenir antes de vivirlo, entender nuestra vida y crear un equilibrio individual y colectivo.

Estos instantes imperceptibles son lo que he venido a denominar ‘aperturas temporales’. En ellos tiene lugar toda otra vida, que se desarrolla de un modo muy acelerado respecto a nuestro presente. Mientras una imperceptible mil millonésima parte de segundo transcurre en el primer tiempo, en el segundo tiempo pueden transcurrir horas. Este transcurrir acelerado es el futuro, que es tan real como nuestro presente. Este futuro contiene sus propias aperturas temporales, durante las cuales es nuestro presente el que está en marcha.

Los dos transcursos de tiempo (el presente y el futuro) se caracterizan por tener vibraciones luminosas opuestas. Tiene lugar como un permanente encendido y apagado del tiempo, a velocidad vertiginosa. Nosotros somos conscientes de los momentos de encendido. En el futuro son conscientes de los momentos de apagado. Vivimos pues de modo paralelo, pero nuestras realidades no se pueden mezclar.

Lo que sí que hay es un intercambio de informaciones. Cuando ponemos en marcha un futuro, podemos hacerlo gracias a la existencia de estas aperturas temporales. Cuando actualizamos un futuro en el presente, son nuevamente las aperturas temporales las que permiten que esto se dé. Nuestros dobles también deben valerse de las aperturas temporales para poder viajar entre los tiempos.

 

Olvidando todo lo que habéis aprendido

Olvidando todo lo que habéis aprendido, podéis volver a partir con nuevas bases tan asombrosas como imprescindibles. Este descubrimiento implica un total cuestionamiento de vuestro modo de vida y permite encontrar rápidamente un equilibrio, físico o psíquico, afectivo, familiar o profesional, correspondiente a un nuevo equilibrio de vuestros pensamientos.

Alejados de nuestro doble, abandonados a nuestra suerte, nos hemos complicado la mente y la vida, generando pensamientos que construyen futuros y forjan potenciales de sufrimiento para nuestro presente. Todos los pensamientos que generamos durante el día dan lugar a futuros distintos. Cada futuro que promovemos es un potencial que, si no lo evitamos, va a ser actualizado en el presente. Expresado de otro modo: en el presente estamos recibiendo las consecuencias del futuro.

El problema es que nos estamos acercando al final de uno de los ciclos de desdoblamiento de los tiempos, que recordemos es de 25.920 años. Cuando San Juan escribía, en el Apocalipsis, “el final de los tiempos”, debemos entender “el final de un ciclo de división de los tiempos”. La fecha, puramente teórica, de este final, es el año 2079. Pero todo parece indicar que llegará antes. Si continuamos creándonos, a escala individual y colectiva, un futuro potencial tan peligroso como el que actualmente estamos creando, en el momento de la reunificación de los tiempos este potencial peligroso se actualizará.

Estamos a tiempo de rectificar. Un cambio en nuestra manera de pensar debe llevarnos a la construcción de futuros potenciales beneficiosos. Pensando ahora en lo colectivo, si un número suficiente de personas se ocupa de crearse un futuro benévolo esto va a ejercer de dique protector contra futuros detestables que amenazan el conjunto de nuestra especie.

La ley del desdoblamiento del tiempo nos envía a la ley de Moisés...

Las Escrituras dicen: “No hagas al prójimo lo que no te gustaría que te hicieran a ti”. Ahora bien, la ley es: “No pienses en hacer al prójimo lo que no quisieras que el prójimo pensara en hacerte a ti”. Esto es mucho más importante puesto que, como hemos dicho anteriormente, cada pensamiento fabrica un potencial. Un acto es la actualización de un potencial, vemos pues su resultado, pero un pensamiento fabrica un potencial en el futuro.

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Encontramos esta idea en la historia del diluvio contada en las tablas sumerias, mucho antes de Moisés. El Noé sumerio se llamaba Ziusudra y fue salvado por una nave llamada”el Arca”, como la de Noé. Pero en esa nave no son animales lo que se encerró, sino algo todavía más extraordinario: ¡los sueños de Ziusudra! Esto significa que encerraron dentro un futuro potencial. Para actualizarlo en la realidad hace falta un hombre. Así pues, el potencial creado vuelve a ser un potencial actual, es decir, una realidad. Descubrir este escrito durante mis investigaciones fue apasionante. 

 

El sueño paradójico

Llevada a cabo la víspera y al día siguiente de una noche, una formación inicial permite gracias al dominio del sueño paradójico el descubrimiento y el control inmediato de un enorme potencial energético individual, relacionado con las «aperturas temporales»

El  “doble”. ¿Quién es? ¿Qué papel juega en nuestra vida? ¿Cuándo actúa?

Somos nosotros en otro tiempo. Nos separamos de él cuando nacemos y debemos re-encontrarlo después de nuestra muerte. Él es el guardián de nuestra memoria y debe arreglar nuestro futuro antes de que lo vivamos y, para ello, utiliza nuestra encarnación y nuestro sueño paradójico (o paradoxal) que debemos de saber utilizar

Cambiar el futuro... durmiendo

Existe un momento muy importante en la noche, que es la fase del sueño denominado ‘paradójico’: es entonces cuando tiene lugar el intercambio más exhaustivo de informaciones entre nosotros y nuestro doble.

Nuestro doble espera con ansia nuestra invitación, nuestra actitud adecuada que le permita acceder a nuestro cuerpo y, desde ahí, dar el salto hacia el futuro. Su objetivo último es responder a las preguntas del Creador, pero tampoco puede desatender nuestras inquietudes. Como una parte que es de nosotros mismos, nuestro doble nos necesita en forma. Por ello, la búsqueda hacia adelante del doble incluye nuestra sanación y nuestro bienestar, siempre que ésta sea nuestra voluntad y así lo hayamos pedido.

¿Individualmente, cómo se produce el desdoblamiento?

Tenemos la particularidad de ser a la vez ondulatorios y corpusculares; hay que entender ese lado ondulatorio: nuestro cuerpo físico está perfectamente estructurado, pero también tenemos un cuerpo energético que está perfectamente estructurado, y que viene a darle la información.

¿De qué manera?

Según un proceso en el que nuestro cuerpo sería un abrigo cuyos botones serían los chacras. Es interesante apuntar que el movimiento de desdoblamiento sigue nuestra columna vertebral, con nudos situados en los lugares de intercambio de información entre pasado, presente y futuro. Si tenéis una buena armonía entre la información del pasado, presente y futuro, el cuerpo os lo dice, todo funciona bien. Este principio es conocido desde hace mucho tiempo y sabemos, después de todo, que todas las civilizaciones antiguas se basaban en el futuro, en todo caso, intentaban conocerlo antes de vivirlo, de ahí el rol de los augurios, de los adivinos, de la pitonisa, etc.

Es sólo en la fase llamada de “sueño paradójico” que reside la posibilidad de arreglar el futuro antes de vivirlo. Y si ignoramos esto, lo ignoramos todo de nuestra vida.

En esta fase del sueño, el cuerpo está inmóvil, casi inerte. Ahora bien, ¿qué es lo que hace vivir mi cuerpo? ¿Qué es lo que le hace moverse? Es mi parte energética; si se va, a mi cuerpo no le queda nada de qué vivir...

Sin embargo, sigue respirando, digiriendo, el corazón sigue latiendo...

Sí, pero eso requiere muy poca energía, que el futuro es capaz de darme mientras me he ido. Pero es una energía insuficiente para moverme. Durante ese tiempo, mi energía ¿qué se ha ido a buscar? Una información. Viene a mí otra información que me permite sobrevivir mientras mi cuerpo energético se ha ido. Pero si soy capaz de irme con un cuerpo energético al acecho de informaciones, hace falta pues, si tengo un doble, que pueda venir en mí para que haya intercambio de informaciones. Como dos átomos desdoblados, intercambian sus informaciones...

¿De qué manera?

Una parte energética de uno va al otro y viceversa, intercambian informaciones, que para mí aparecen bajo forma de intercambios ondulatorios. El futuro es entonces capaz de darnos informaciones instantáneas que no tenemos tiempo de calcular y de reflexionar en nuestro propio tiempo.

¿Por qué está en total atonía postural? ¿Por qué los niños de pecho que duermen entre veinte y veintidós horas al día, tienen diez horas de sueño paradójico? ¿No sería esta una adaptación al espacio que empiezan a entender? ¿No necesitan ellos más sueño paradójico que los adultos? Ahora bien, las personas mayores tienen todavía menos... Eso parece lógico: cuanto más nos adaptamos a un espacio, mejor vivimos, necesitamos menos informaciones externas. Parece pues más lógico que el niño de pecho necesite más informaciones que la persona mayor. Entonces ese cuerpo energético ¿sería más importante que el cuerpo físico? Evidentemente que no, pues para vivir en la Tierra, necesitamos un cuerpo energético y un cuerpo físico. El cuerpo físico nos permite desplazarnos en nuestra realidad, pero sin cuerpo energético nuestro cuerpo físico está muerto. Vayamos más lejos todavía: puesto que estamos desdoblados, si tenemos un doble que vive en otro tiempo, él también en su realidad tiene su lado ondulatorio y corpuscular. Entonces podemos imaginarnos que los cuerpos energéticos se intercambian y que debido a esto nuestros cuerpos toman informaciones en dos tiempos diferentes. Pero ¿quiere esto decir que es un doble? Deberíamos más bien decir que es como una vibración, en efecto estamos en dos tiempos diferentes. La palabra “doble” es imperfecta, pues tenemos la sensación de una disociación completa como con una fotocopia, en dónde existen independientemente el original y la copia. En cuanto a nosotros, no es eso para nada: ese desdoblamiento hace que estamos en relación permanente, con un intercambio de informaciones, para que la relación sea permanente.

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Se necesita saber controlar el sueño...

¿Cómo conseguirlo, pues por definición, el sueño y sobre todo el sueño paradójico es incontrolable? Basta con saber que puesto que ese sueño está hecho para controlar la consecuencia de nuestros pensamientos, que han molestado un potencial, el sueño paradójico arreglará ese potencial que hemos molestado de manera consciente o inconsciente.

Cuando nos acostamos, todos conocemos una fase de adormecimiento, durante la cual seguimos pensando, es decir, que podemos todavía controlar nuestros pensamientos. Luego llega el sueño y ya no controlamos nada. Pero, puesto que nuestros pensamientos están almacenados en el agua de nuestro cuerpo, aquéllos que tenemos cuando nos adormecemos van a dirigir nuestra noche: hay atracción entre los pensamientos que hemos tenido y los que llegan. Ése es el control que debemos tener. Controlar nuestro adormecimiento, es controlar todos nuestros pensamientos antes de quedarnos dormidos. Si lo hacemos, es un buen principio, aunque no sea suficiente.

 

Entonces ¿de qué manera se puede aplicar en lo concreto la ley del desdoblamiento del tiempo?

Ese control diario nos da el mejor potencial disponible a la vez que modifica nuestros instintos e intuiciones. Lejos de oponerse a las diferentes búsquedas de equilibrio y a las diversas terapias, este control permite optimizarlas

Entonces ¿de qué manera se puede aplicar en lo concreto la ley del desdoblamiento del tiempo?

Nuestra biología está bien hecha puesto que podemos a la vez ir a ver el futuro, arreglarlo y volver para vivirlo. ¿Por qué? Porque vivimos durante el día en nuestra realidad, y luego tenemos la noche. Es en ese momento que tenemos la capacidad de arreglar el futuro que hemos construido durante el día.

Cada persona debería acordarse de lo que nuestros mayores ya sabían: “la noche trae consejo”, “lo consultaré con la almohada”. No tomar nunca decisiones antes de haber dormido una noche. Durante la noche, arregláis todo lo que el día ha molestado en el potencial. De esta manera, al día siguiente cuando os despertáis, os beneficiáis de un buen potencial.

¿Cómo no estropearlo?

Debo controlar mis pensamientos: si pienso en agradarme, ya es algo bueno. Pero si pienso que todo lo que yo pienso puede agradar a todo el mundo, eso es todavía mejor.

Podemos entonces resumir la ley de manera sencilla: “no pienses en hacer a los demás lo que no quisieras que los demás pensaran en hacerte a ti”. O mejor todavía: “Piensa en hacer a alguien lo que te gustaría que ese alguien pensara en hacerte a ti”. 

 

Equilibrarse contribuye a equilibrar a los demás así como al planeta

Equilibrarse contribuye a equilibrar a los demás así como al planeta, el cual, por el solo hecho de nuestra ignorancia, se desequilibra

¿Puede la ley del desdoblamiento proteger a la persona?

Sí. El objetivo es de vivir algo antes de vivirlo en mi tiempo, y de manera tan rápida que ni siquiera puedo memorizar los engranajes de ese futuro. Tengo sólo la finalidad: me interesa o no me interesa, eso es lo que cuenta. Si ese futuro me interesa, lo vivo, si no lo almaceno como información detestable. Instintivamente, no quiero ir. Observad en un caballo que siente la presencia de una serpiente venenosa; ¿qué hace? Se para en seco. Sólo su jinete es capaz de fustigarlo para hacerle avanzar... Pero el caballo sabe perfectamente que no debe pasar por allí, instintivamente, sabe que hay peligro.

¿Por qué no somos capaces de ser como ese caballo? Porque nuestro intelectualismo nos mata: reflexionamos. Y como reflexionamos, nos fabricamos un potencial diferente que aniquila el potencial inicial del peligro, memorizamos otra cosa y lo que ésta memorización nos hace actualizar no nos lleva siempre hacia eso que deberíamos vivir...

Así pues unas pocas personas que hagan en serio este trabajo pueden cambiar no sólo su destino, sino también el de toda la Tierra. Ello implica una mayor atención a nuestros pensamientos durante el día y también en el momento del presueño, cuando estamos en la cama esperando dormirnos: debemos evitar los pensamientos negativos, y particularmente los de juicio y crítica.

Para encontrar, en este “final (del desdoblamiento) de los tiempos” un equilibrio personal y planetario: Cambiar nuestro futuro por las aperturas temporales es un principio vital que hemos de saber utilizar.

 

Jean Pierre Garnier Malet de Châtellerault, físico y autor de la teoría del desdoblamiento del espacio y del tiempo (The Doubling Theory)

N.B.: Hoy por hoy, Jean Pierre Garnier Malet no ha acreditado a Nadie para dar formaciones en su nombre de La Teoría del Desdoblamiento del Tiempo y del Espacio ni de su Aplicación Práctica.